“La suerte es lo que sucede cuando la preparación se encuentra con la oportunidad.” – Frase atribuida a Séneca
Hay capital, hay activos, hay empresas. Falta dónde y cómo encontrarse.
Nota a los lectores: esta edición especial de Apuntes trae algo distinto. En lugar del repaso habitual por sectores, hablamos de las empresas que vemos a diario, las que ayudamos a crecer y las que trabajan con nuestros clientes, desde la perspectiva de la estrategia. El mes que viene volvemos al formato tradicional. Cuéntennos qué les pareció escribiendo a contacto@zorraquinmeneses.com.
La frase que se atribuye a Séneca tiene dos partes, y en el agro argentino de hoy sobra una de ellas. Oportunidades hay. Lo que no abunda es la preparación para aprovecharlas.
Este mes compartimos una jornada de análisis y reflexión con un grupo de empresas agropecuarias líderes que se reúne todos los meses. Allí pusimos sobre la mesa lo que vemos en nuestros clientes y en las actividades de la consultora: una agroindustria exportadora que necesita capital, empresas a las que les va bien y se preguntan dónde reinvertir sus excedentes, un grupo inversor del exterior que mira la Argentina, las posibilidades que se abren en Vaca Muerta, una fusión entre dos empresas agropecuarias y el trabajo con un grupo de consultoras.
Parecen mundos separados. Pero en todos, tarde o temprano, la conversación termina en el mismo lugar: el capital. Quién lo tiene, quién lo necesita y, sobre todo, dónde y cómo se encuentran.
Lo que sigue tiene algo de sesión de terapia: primero el contexto, después los casos, y al final lo que creemos que hay que tratar.
EL CONTEXTO DEL JUEGO
La economía de Milei modificó la rentabilidad de los negocios agropecuarios. Algunos ganan, otros pierden, y aparecen oportunidades que hace pocos años no estaban en el mapa, como Vaca Muerta o los inversores extranjeros que vuelven a mirar la Argentina. La estabilización de la macroeconomía funciona como un acelerador: no cambia la dirección de las empresas, la apura.
Con márgenes más finos, el modelo empuja hacia la concentración y la escala: cuando baja la renta por unidad, producir más con la misma estructura pasa a ser la forma de sostenerla. Creemos que el fenómeno no es exclusivo del agro y que se va a ver también en otros sectores de la economía. https://amautainversiones.com/economia-y-mercados-lunes-19-de-octubre-de-2026/
Por eso, donde baja la rentabilidad de un eslabón de la cadena se abre la posibilidad de alianzas y fusiones, sobre todo donde las sinergias son claras.
LAS EMPRESAS EN DANZA
Veamos ahora los casos. En cada uno miramos lo mismo: qué cambió, qué oportunidad de interacción se abre y qué falta para aprovecharla.
Caso 1: Agroindustria exportadora
Acompañamos como directores y en la gestión de proyectos a empresas exportadoras de especialidades. Lo que vemos son empresas viables, con EBITDA positivo, cuyo modelo de negocio no soporta financiar la originación del producto, con deuda de corto plazo.
El negocio funciona; lo que no funciona es cómo está financiado. La oportunidad es la entrada de un socio, o una alianza, que capitalice el negocio. Pero ahí está la trampa: quien sale a buscar un socio porque se le vence la deuda negocia desde la necesidad, y el que pone el capital lo sabe.
Qué falta: una forma de capitalizarse sin rematar la empresa ni perder el control.
Lección uno: las alianzas hay que buscarlas desde la fortaleza, no desde la necesidad. Primero se ordenan la operación y la caja; después se negocia.
Caso 2: Empresas con excedentes
Intervenimos en la planificación estratégica de varias empresas a las que les va bien, y la consulta que se repite es siempre la misma: tengo excedentes, ¿dónde los reinvierto?
Desean reinvertir y capitalizar en otros negocios: profundizar lo que hacen, diversificar hacia otro negocio o integrarse hacia adelante. Lo que descubrimos es que la limitante principal no era el capital, sino el equipo: el gerencial y/o el de gobierno.
Qué falta: un menú de oportunidades “curadas”, es decir, analizadas y filtradas, fuera de su negocio, y equipos para ejecutarlas.
Lección dos: en muchas empresas la restricción no es el capital, sino armar equipos de management que funcionen sin depender del dueño. Antes de buscar dónde invertir, conviene preguntarse quién lo va a gestionar.
Caso 3: Un grupo inversor del exterior
Con un grupo inversor de Estados Unidos estamos analizando empresas argentinas. Lo primero que cambió es que la Argentina volvió al radar del inversor externo.
Y lo que buscan es preciso: empresas con valor agregado que ya exporten. No desean tener la mayoría de las empresas en las que entran, pero sí ser parte de su gobierno.
Qué falta: empresas preparadas para este tipo de casos, con información actualizada, y un vehículo societario o de participación que permita canalizar ese interés.
Lección tres: vemos pocas empresas preparadas societariamente para aprovechar estas oportunidades. La mayoría trabaja el tema de forma reactiva: cuando la oportunidad aparece, no antes. Y cuando aparece, ya es tarde para prepararse.
Caso 4: Vaca Muerta
Hace un año que trabajamos todos los meses en la zona, detectando oportunidades. Es una zona pujante, con un ecosistema que genera excedentes, y hay capital fuera del agro con intereses o necesidades en el agro.
El diferimiento impositivo con hacienda y el RIMI permiten que una empresa con ganancias invierta en producción agropecuaria. Y en la zona hay algo que en la pampa escasea: tierra disponible para desarrollar y escalar.
Qué falta: el producto armado, el vehículo que conecte ese capital con un campo bien manejado.
Lección cuatro: va a haber capital de fuera del sector interesado en el sector. Ese capital no sabe producir: va a buscar operadores que sí sepan. Las empresas agropecuarias pueden ser ese operador, si están preparadas.
Caso 5: Empresas en fusión
Estamos llevando adelante la integración de dos empresas agropecuarias. La economía de Milei baja la renta de algunos eslabones de la cadena, y eso genera oportunidades: aparecen interés y sinergias entre empresas que juntas generan más rentabilidad que cada una por separado.
Vemos varias empresas en esa situación: con posibilidades de alianza o fusión y, al mismo tiempo, en un momento de traspaso o de continuidad generacional.
Qué falta: vehículos societarios y reglas comunes para valuar las empresas, repartir utilidades y salir de la inversión. Un método ágil y sencillo, gente que conozca el tema y empresas preparadas.
Lección cinco: las fusiones que funcionan suman complementariedad en tres planos a la vez: el modelo de negocio, el management y el gobierno. Si uno de los tres no encaja, la sinergia queda en el papel.
Caso 6: Management y gobierno
Formamos parte de Crea Consultoras, un grupo de once consultoras con especialidades complementarias. La conclusión del grupo, después de analizar las problemáticas de las empresas que asesoramos, es que en esta “economía Milei” el management pasó a tener un peso diferencial en la renta de las empresas.
Y en la mayoría de ellas hay margen para profesionalizar: directorios, gobierno y reemplazo generacional.
Qué falta: que la profesionalización deje de ser una tarea pendiente y pase a estar en la agenda del directorio.
Lección seis: el agro tiene en la profesionalización del management un gap de rentabilidad importante a capturar, y está dentro de la propia empresa.
LO QUE SACAMOS EN LIMPIO
Si ponemos los seis casos uno al lado del otro, aparecen dos lecturas que conviven.
1. Hay capital y hay activos
Hay interés por el sector de capitales externos e internos. Entre los internos están las propias empresas con excedentes, que quieren crecer y reinvertir, y el capital local de otros sectores, como el oil & gas. El capital no es la limitante.
2. Pero no estamos preparados
Las empresas agropecuarias no están preparadas, ni en la cabeza ni en lo societario, y actúan de forma reactiva frente a una propuesta o una necesidad. Hay pocos vehículos desarrollados para aprovechar la oportunidad. Y en la profesionalización del management y del gobierno hay un gap de rentabilidad que se puede capturar dentro del propio negocio.
La tentación es pensar que el problema es la plata. No lo es. El capital existe; lo que no existen son empresas listas para recibirlo.
EL TRATAMIENTO
Si el diagnóstico es falta de preparación, el tratamiento empieza adentro de cada empresa. Proponemos tres pasos, en este orden:
- Prepararse antes de la oportunidad: información actualizada y comparable, un directorio que funcione y reglas claras de reparto de utilidades. Es lo que cualquier socio va a pedir en la primera reunión.
- Tener el vehículo pensado: cómo entra un socio, qué lugar ocupa en el gobierno y cómo sale. Una sociedad, un fideicomiso o un mutuo convertible, con un pacto de socios que lo ordene.
- Profesionalizar el management y el gobierno: es la mejora de rentabilidad que no depende de nadie más, y la condición para todo lo anterior.
Con eso resuelto, falta lo que ninguna empresa puede hacer sola: un lugar profesional donde la oferta y la demanda de capital se encuentren, con casos curados, valuaciones defendibles y aliados especialistas en captar inversores.
UNA PREGUNTA PARA LAS EMPRESAS
En cualquier grupo de empresas agropecuarias conviven tres posiciones. Hay empresas que necesitan un socio, capital o continuidad. Hay empresas con excedentes, del agro o de fuera, que buscan dónde invertir. Y hay empresas que, por tamaño, prestigio y red, podrían poner las reglas, los vehículos y la marca, con aliados para captar capital.
La pregunta que dejamos es directa: ¿su empresa es parte de la demanda, de la oferta o de quienes pueden armar un lugar de encuentro entre necesidad y oportunidad?
Y una más concreta todavía: si mañana entra un socio minoritario, ¿qué información le pueden dar en una semana, y qué lugar le darían en el directorio?
Hay capital, hay activos, hay empresas que necesitan socios y empresas que desean invertir en otros verticales que no son los propios. Lo que no hay es un lugar profesional donde encontrarse.
Zorraquin + Meneses
Si quiere conversar sobre estos temas en su empresa, escríbanos a contacto@zorraquinmeneses.com

